Como es habitual, abril llegó con la rendición de cuentas bajo el brazo. El balance del Ejecutivo será ahora analizado por el Concejo Deliberante en un debate que, más allá de los números, tiene mucho de político. Es que en los hechos, más allá del resultado de la votación, presumiblemente positiva por la mayoría propia del oficialismo, el veredicto final sobre los números correrá por cuenta del Honorable Tribunal de Cuentas de la Provincia.
Uno de los datos salientes del informe de contaduría es que la Administración Central registró un déficit de $4.533 millones, reducido a $2.916 millones se se incorporan los balances de los entes descentralizados y OSSE.
¿Cómo se explica dicho desbalance? Buena parte del mismo responde a ingresos previstos en el Presupuesto 2024 por parte de Nación que nunca llegaron. En concreto la comuna esperaba percibir $12.474 millones pero solo recibió $7.115 millones, es decir, menos del 60%.
El contraste de los números expone el de la política: si bien el Ejecutivo local cierra filas ideológicas con el gobierno no logra poner en orden el Excel. El dato resalta aún más teniendo en cuenta que el "orden de las cuentas públicas" es uno de los pilares de la gestión Montenegro.