AGENDA INTERNACIONAL
01/08
Préstamos: tomalo vos, dámelo a mi
El Gobierno de Kicillof busca reactivar créditos aprobados durantela gestión de Vidal, algunos de los cuales ni siquiera fuerondesembolsados. El detalle de las obras y las nuevas prioridades
El 10 de diciembre de 2019, cuando Axel Kicillof asumió al frente de la provincia de Buenos Aires, se encontró con 11 créditos activos que habían sido tomados, en su amplia mayoría, por la gestión de María Eugenia Vidal con distintos organismos multilaterales por un total de 1.250 millones de dólares.

Si bien algunos de estos préstamos tenían una ejecución mínima y estaban paralizados, otros no tenían ni un solo peso desembolsado a pesar de que ya habían sido aprobados. Por esa deuda adquirida, pero  no utilizada, la Provincia tuvo que pagar una “Comisión de Compromiso”. Esto se conoce como el mecanismo a través del cual el Banco prestador retiene en su poder el dinero pactado por contrato y no lo entrega a otro cliente.  

Según pudo saber La Tecla, en los cuatro años de gestión de Vidal, hubo 10 millones de dólares de pago de comisiones de compromiso.

Por eso, la idea del gobierno de Kicillof es, no sólo continuar con todos los proyectos que siguen en ejecución, sino reactivar aquellos que estaban en stand by.

En conjunto con el Ministerio de Hacienda y Finanzas de la Provincia, la subsecretaría de Planificación y Evaluación de la cartera de Infraestructura, a cargo de Ignacio Negroni, retomó las negociaciones con los organismos multilaterales para finalizar tanto las obras proyectadas por el gobierno anterior, como aquellas que la gestión actual considere prioritarias. 

En este sentido, el rol de Nayla Siancha es clave. La funcionaria está al frente de la Unidad de Coordinación y Ejecución de Proyectos de Obra (UCEPO), que tiene a su cargo la puesta en marcha y coordinación de los créditos con financiamiento externo de infraestructura.

Dentro de los créditos activos, la UCEPO identificó que habían 600 millones de dólares que no estaban identificados. Es decir, no se sabía qué obras se iban a hacer. Por eso, ahora se deben plantear  nuevas prioridades y asignar obras a esos 600 millones. 

En la carpeta técnica que recibió la UCEPO, sobresalían los proyectos hídricos para mitigar el impacto de las inundaciones en las principales cuencas de la Provincia y, para la actual gestión, eso se tradujo en la desatención de otros temas que para ellos resultan prioritarios: vivienda, educación y salud. 

En este sentido, desde la subsecretaría de Planificación ya fijaron nuevos objetivos y, a su vez, beneficiarios. “La devaluación te achica el costo en dólares de las obras, lo que nos permite tener más plata disponible. Con ese dinero excedente de la Cuenca del Salado, estamos pensado como prioridad, hacer un plan de viviendas en el Conurbano por 120 millones de dólares. De esta manera, no sólo solucionás la cuestión habitacional, sino que generás mano de obra intensiva. El remanente de este crédito nos permite finalizar la obra del gobierno anterior y usarlo para este fin, que nos parece prioritario”. 


“La prioridad de Vidal era no hacer obras para no tener déficit”

En diálogo con La Tecla, el subsecretario de Planificación y Evaluación de Infraestructura, Ignacio Negroni, consideró que la falta de ejecución de los créditos con organismos multilaterales se condice con el “escenario de ajuste” que se vivió durante los cuatro años de mandato de Mauricio Macri y que se vio “reflejado en el gobierno de Vidal”.

“Este escenario no solo afectó a los fondos provenientes del Tesoro, sino también a lo financiado por organismos multilaterales. No tiene mucha lógica que lo financiado con estos organismos tenga una relación presupuestaria, porque no es dinero que viene de la recaudación. Es algo que lo hicieron, entiendo, para mostrar un déficit menor. No es que pasó algo particular o distinto con los organismos multilaterales de crédito respecto de lo que pasó en el general de la economía. La diferencia acá es que se estaban endeudando para no usar la plata”, señaló el funcionario.

En este sentido, apuntó que “la prioridad de Vidal era no tener déficit y no hacer obras para no tenerlo. Más allá de eso, hay un caso emblemático que es la Cuenca del Salado. Es un crédito pensado para una obra en muchísimas etapas para evitar inundaciones. No está mal, pero es una cuenca de muy baja densidad de población, de poca producción agrícola y mayormente ganadera porque el agua genera napas que no son aptas para la agricultura. Es una obra de bajo impacto. Si gasto millones de dólares para mejorarle la vida a poca gente, cuestionaría si estoy gastando bien la plata. Prefiero gastarla para hacer agua y cloaca en el Conurbano, en donde le mejoro la vida a mucha mayor cantidad de gente. El proyecto lo vamos a terminar porque no tiene sentido dejar una obra por la mitad”. 


“Había 600 millones de dólares que no estaban identificados”

La directora de UCEPO, Nayla Siancha, aseguró a La Tecla que más allá de la diferencia de prioridades con la gestión anterior, en cuanto a la ejecución de los créditos activos con organismos multilaterales, había 600 millones de dólares que no estaban identificados, que no se sabía qué obras se iban a hacer. “Por eso, nosotros tenemos que plantear nuevas prioridades y asignar una obra a esos 600 millones. Lo mínimo que piden los organismos es que al iniciar el trámite de un préstamo es que tengas, al menos, el 30 por ciento asignado.

Entre que se inicia el trámite y se firma el contrato, pasa un año. En ese tiempo, tendrían que haber hecho un avance y estos son contratos que ya estaban firmados, algunos desde hace varios años. Por ejemplo, el Reconquista se firmó en 2014, ahí había 40 millones de dólares que no se sabían que iban a utilizar”, reveló la funcionaria.

Asimismo, señaló que los proyectos hídricos que estaban destinados a Cuencas, “no tenían una mirada integral. Por ejemplo, tenemos dos créditos para la cuenca del Río Luján y sólo se atiende a la infraestructura de inundación. Estás ensanchando un Río, que va a recibir más agua, pero esa agua está contaminada y el préstamo no contempla acciones para mejorar la calidad del agua. En estos préstamos no hay una mirada integral, sino únicamente hídrica. Se generan una especie de balnearios, pero la gente no puede pisar el agua porque está contaminada. Vas a tener más lindo el paisaje, pero no podés pisar el agua”.