DERRIBANDO MITOS
04/07
Tips recomendados para gozar del sexo anal
Pese a que el coito anal es una de las prácticas más frecuentes, a su alrededor hay numerosos mitos. En esta nota, La Tecla te da las recomendaciones para tener una experiencia segura y placentera
El 13 de junio se celebra en todo el mundo el día del sexo anal. Sí, porque pese a tener mala prensa, esta práctica tiene su propio día en el calendario sexual, y sin duda es un gran momento para desmitificar la práctica y dar tips y recomendaciones para que su ejercicio sea tan seguro como placentero.  

Si nos remontamos a la historia, a este se lo ha llamado sodomía, término que deriva de la ciudad de Sodoma que, según se narra en el Antiguo Testamento de la Biblia, fue destruida por Dios debido a los excesos sexuales de sus habitantes.

Como explicó el sexólogo Hugo Moviglia en diálogo con La Tecla, “éste siempre ha sido un tema polémico. A lo largo de la historia, se lo ha considerado desde una práctica reservada a los dioses hasta una costumbre propia de los homosexuales en potencia”. Incluso, en Estados Unidos ha llegado a ser catalogada como un delito, aún cuando se practicara en la intimidad de la pareja. Pero mucho de todo esto tiene que con que, desde la perspectiva religiosa, el coito anal es considerado contra natura debido a que lo único correcto y aceptado sería aquello que se lleva a cabo con  fines reproductivos.

Sin embargo, como aclara el especialista, “la sexología no acepta el calificativo antinatural ni ninguno de sus derivados para referirse a esta ni a ninguna otra práctica sexual, ya que entiende que es un juego erótico y una variante como cualquier otra”.

Pero como dijimos al inicio, pese a ser aún una práctica tabú, es una de las más realizadas tanto por mujeres como por hombres homosexuales y heterosexuales. De hecho, informa el especialista que, según estudios “se estima que al menos el 40% de las parejas lo ha intentado alguna vez; pero solo el 10% lo practica de manera regular”. Y es que, mientras algunos lo vivencian como una experiencia excitante y audaz que le otorga aventura y diversión a la intimidad; para otros es algo sucio, perverso y doloroso. 

Pero gozar del sexo anal no es imposible. Todo es cuestión de conocer los tips para hacer de esta una práctica tan placentera y segura que quieras repetir.

Precauciones y… ¡a disfrutar! 

El sexo anal puede ser muy placentero, siempre y cuando se tengan en cuenta tres ejes fundamentales. En primer lugar, como explica Moviglia, “el ano un esfínter muscular, por lo que tiende a ofrecer resistencia, para no dañar los tejidos rectales y anales será necesario contar con una buena relajación muscular y lubricación”.

Otro punto importante es que la práctica se lleve a cabo “de manera suave, cuidadosa y paulatina”.

Por último, es necesario aclarar que “el uso del preservativo es imprescindible, ya que la mucosa rectal y anal constituye una vía de entrada de bacterias”; y que “jamás se debe realizar una penetración vaginal luego de la anal, ya que se corre peligro de contaminarla con la flora bacteriana proveniente del recto”.

Iniciación: el primer paso

Muchos especialistas coinciden en que una buena forma de iniciarse en esta práctica es comenzar en soledad. Primero con juguetes pequeños y lubricación para ir descubriendo aquello que nos gusta y aquello que no. Luego sí, se podrá compartir y explorar con una pareja, pero teniendo como base la comunicación; e incluso se podrá incorporar sex toys más grandes. 

Juegos y juguetes

Hay una gran cantidad de juguetes en el mercado. Sin embargo, los sex toys recomendados para sexo anal deben tener dos características: tener tope y ser pequeños para ir avanzando en grosor lentamente. 

A modo de ejemplo, las varitas anales y las joyas son un buen comienzo; luego se podrá pasar a los dilatadores con y sin vibración, a gusto del consumidor.

Lubricación

El gel es de suma importancia ya que ayudará a relajar en la dilatación para que la práctica no duela, por esto deberás reponerlo cada vez que creas necesario. 

Al respecto se aconseja utilizar lubricantes específicos para la sodomía, es decir, que estén hechos a base de silicona o agua, y que sean compatibles con el uso de preservativo para que no lo dañen. 

Punto P, el goce de ellos

Este punto lo tienen los hombres, por lo que también pueden disfrutar al máximo del sexo anal. Está ubicado internamente y se estimula desde la forma anal. Hay juguetes sexuales con forma curva que favorecen su estimulación.

Una práctica extrema

El fisting o fist-fucking surge como una variante del sadomasoquismo y consiste en la introducción de la mano o parte del brazo en el ano o en la vagina. Por ser extrema no es recomendable y, de elegirse, deben tomarse recaudos.