PANDEMIA
30/06
La "guerra fría" con el gobernador
La flexibilización del aislamiento genera chispazos entre la Comuna y Gobernación. La habilitación de actividades y el criterio para pasar a fase 5, los principales focos de conflicto.

La flexibilización del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) ha devenido en el principal eje de discordia entre el Municipio de General Pueyrredon y la administración que conduce Axel Kicillof.

El contrapunto salta a las claras. Guillermo Montenegro pretende, a raíz de una foto sanitaria “favorable” en comparación con la situación del AMBA, profundizar la reactivación económica. La vía es pedir, por excepción, la vuelta de actividades propias de la fase 5, a pesar de que la ciudad se encuentra en la 4.

Una situación que pinta de cuerpo entero a esta disputa es el reclamo de los gastronómicos. El sector confeccionó su protocolo para volver al trabajo, e incluso realizó una prueba piloto del mismo. Sin embargo, la mala noticia llegó el 18 de junio, cuando, a través de un mail de parte de la Jefatura de Gabinete bonaerense dirigido al Municipio, se rechazó la solicitud para volver al trabajo.

“Considerando que las actividades solicitadas no se encuentran habilitadas en la fase 4, se informa que no podrá procederse al dictado del acto administrativo que las autorice”, señalaron desde Gobernación, en referencia no sólo a los gastronómicos, sino también a los gimnasios y la práctica del golf.

Una respuesta que se amplió el 22 de junio, cuando Provincia profundizó su negativa al impedir otras actividades en este tramo de la cuarentena, como lo son la práctica de todos los deportes individuales. A su vez, también se precisó que ni siquiera en fase 5 se permitiría, en un principio, el turismo, el dictado de clases presenciales, la reapertura de shoppings, cines y teatros, entre otros lugares de concurrencia masiva.

“Vamos a insistir. Nosotros tenemos el decreto provincial a nuestro favor. Si bien establece que estamos en fase 4 se pueden solicitar las excepciones que consideremos necesarias. Nosotros creemos que la medida debería haber sido otra”, aseguró una fuente del Ejecutivo a La Tecla Mar del Plata, tras la negativa desde La Plata a la vuelta de la gastronomía.

“Estamos en condiciones de seguir pidiendo algún tipo de reapertura”, coincidió días atrás Montenegro, haciendo hincapié en la importancia del sector, que “ocupa, directa e indirectamente, a 40 mil personas”, según el alcalde. Y agregó: “Hace más de 20 días que se reabrió la venta minorista, sin que haya generado un aumento de casos”.

“Nosotros escuchamos todos los instrumentos, no estamos cerrados a ninguna conversación; esto no es una puja. Hay opciones, la del Concejo es una”, amplió otro funcionario del Ejecutivo de La Feliz.

El planteo hace alusión a la iniciativa del oficialismo que propone crear una comisión para formalizar un sistema para el procesamiento y otorgamiento de permisos precarios para la habilitación de actividades en el marco del aislamiento, mientras los mismos se encuentren a la espera de la autorización provincial y nacional.

La ordenanza se aprobó el jueves pasado y se puso en funcionamiento este lunes. Aunque no otorgará permisos, finalmente, sino que “recomendará” qué actividades podrían volver al ruedo, dejándole la potestad a Montenegro para que, vía decreto, proponga los regresos que considere  pertinentes.  Toda una ingeniería en la que se buscará una manifestación política de peso, aunque, en definitiva, Provincia siempre tendría poder de veto.

El criterio de los 21 días sin casos positivos para pasar de fase, también incentivó las miradas contrapuestas y, justamente, va de la mano en la carrera para lograr más habilitaciones. Montenegro esgrimió que es “realmente complejo” llegar a esa cifra, debido al gran tránsito de personas que tiene la ciudad, el tercer distrito más poblado de la Provincia. “Tenemos circulación de camiones, somos el principal puerto pesquero de Argentina y el mayor cordón frutihortícola de la provincia de Buenos Aires”, planteó.

En la misma línea se expresó la secretaria de Salud, Viviana Bernabei. “El criterio de los 21 días es absolutamente arbitrario”, planteó. Y disparó: “Es una decisión política, más que epidemiológica”.

Por otro lado, el gobierno no ve con buenos ojos el acuerdo que impulsó Kicillof para alojar a infectados con coronavirus en hoteles de la Comuna. “La idea es no firmar el convenio. No recibiremos pacientes asintomáticos que provienen de otros lugares”, aseguró el mandatario comunal.

A pesar de los puntos de vista contrapuestos en este tramo del COVID, el Ejecutivo municipal deberá hacer equilibrio entre su realidad local y el diálogo con el Gobierno bonearense. Sostener un discurso que no recaiga en la mera confrontación con La Plata asoma como un desafío, pero, también, como algo necesario.

Será Provincia la que termine teniendo la última palabra para las habilitaciones. Y, en paralelo, también asume un rol protagónico para el rescate de las cuentas municipales: ya aportó más de 350 millones de pesos para que la Comuna haga frente a los gastos operativos durante la pandemia; un monto que, con este escenario, irá en aumento ante los requerimientos de General Pueyrredon.

 

Una salida que se puede convertir en una afrenta para Provincia

Con el voto positivo de todos los bloques, el Concejo Deliberante aprobó el pasado jueves la creación de la Comisión Especial para la Reactivación Económica, integrada por representantes el Ejecutivo y el Legislativo.

El nuevo espacio tendrá la misión de recomendar al intendente el otorgamiento de permisos precarios para la apertura y desarrollo de actividades cuyas autorizaciones se encuentren pendientes de resolución en Provincia y Nación.

El debate de la norma tuvo protagonismo durante el último mes, donde se evidenciaron tensiones entre el oficialismo y la oposición. El Frente de Todos, inicialmente había mostrado una postura contraria, ponderando la necesidad de una gestión centralizada desde La Plata. Por lo bajo veían una estrategia de desgaste: “Nos quieren hacen pelear con la clase media”, dijo, en off, un concejal K. Tras lograr que la comisión no tenga carácter resolutivo, acompañaron.

El autor del proyecto, Alejandro Carrancio (Crear-Juntos por el Cambio), destacó que es “una herramienta que vamos a utilizar para seguir acompañando a los sectores que todavía no tienen respuesta frente a la crisis y cada día ven más difícil su situación”.

La expectativa está puesta ahora en saber hasta dónde podrá avanzar la comisión y, fundamentalmente, qué voluntad tendrá el gobierno local de enfrentar las limitaciones que hoy impone Provincia. También será clave el reglamento interno de funcionamiento que deberá  dictarse a sí  misma. Allí se comenzarán a vislumbrarlas posibilidades o no de alimentar la necesidad que evidencian diversos sectores de avanzar con la reactivación económica.

 

Bianco: “No es un capricho, son decisiones científicas”

Luego del rechazo provincial las autorizaciones a la gastronomía y deportes individuales, el jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, defendió la postura. “Son las opciones que nos han recomendado los epidemiológicos y son decisiones que se basan en aspectos científicos, no es un tema de capricho”, sostuvo. “Imaginen los marplatenses si se da un caso similar al de Olavarría, en donde ni estábamos en fase 5”, agregó el funcionario.

 

Los $358 millones y un reclamo a Provincia por los reembolsos

La caída inicial de un 50% en la recaudación de tasas y la proyección de una disminución del 30% en los ingresos del año fijados en el Presupuesto pusieron a Mar del Plata en una situación crítica en lo económico.

En ese contexto, los $358 millones de asistencia financiera que llegaron en pandemia desde La Plata fueron una bocanada de aire fresco que permitió a Montenegro hacer frente al pago de sueldos y gastos operativos esenciales. Sin embargo, desde el oficialismo buscan una vía de gestión para revertir el carácter de reembolsable de la mayoría de esos fondos.

Esos $358 millones fueron destinados a la ciudad en el marco del “Fondo Especial de Emergencia Sanitaria para la Contención Fiscal Municipal”, y a partir de agosto serán descontados de los recursos que le correspondan a General Pueyrredon por el Régimen de Coparticipación de Impuestos hasta diciembre.

El primer reclamo llegó por la vía institucional. La edil Marianela Romero (UCR, alineada a Maximiliano Abad) presentó un proyecto para que el Honorable Concejo Deliberante avale el expediente iniciado por el bloque de Juntos por el Cambio en la Cámara de Diputados bonaerense, autoría de Matías Ranzini (Segunda sección), para que esos giros sean considerados no reembolsables.

El segundo, directamente, fue un reproche en medio de un debate picante. “Piden esfuerzos impositivos del Municipio mientras el gobernador Kicillof emite ayuda financiera pero por conceptos reintegrables”, chicaneó Romero a los concejales del Frente de Todos, que buscaban aprobar un proyecto para que el Ejecutivo postergue el vencimiento de tasas.

 

El debate que se viene: casos importados, ¿sí o no?

“La diferencia que el decreto pone entre fase 4 y 5 es que no haya un caso autóctono en los últimos 21 días”, aseguró Rabinovich a La Tecla Mar del Plata, blanqueando la interpretación que hacen. En rigor, el artículo 3 requiere que “el Municipio no cuente con casos confirmados” dentro de ese plazo, sin hacer una distinción explícita entre autóctonos e importados. La intención del Ejecutivo era llegar al corte que Salud realizaría el 5 de julio y, aplicando su criterio, pasar a la ansiada fase 5. Tras la confirmación de un caso local, la espera continúa.

 

Dilaciones en el Hospital Modular

El sanatorio iba a inaugurarse a mediados de mayo, pero la situación del AMBA retrasó la llegada de insumos, la parte que le toca a Provincia en el acuerdo tripartito junto a Nación y el Municipio.

Lo que fue un anuncio con bombos y platillos, principalmente desde el kirchnerismo local, todavía debe esperar: el Hospital Modular, aún no está operativo, sigue a la espera de la llegada de insumos sanitarios y profesionales. Programada su inauguración para mediados de mayo, ni siquiera la visita del ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis, el 9 de ese mes, aceleró la ecuación.

El sanatorio, ubicado en el predio del HIGA (Hospital Interzonal General de Agudos) se construyó mediante un acuerdo tripartito entre el Municipio, Provincia y Nación: la Comuna se encargó de la instalación de los servicios, como el agua; la administración de Axel Kicillof aporta los insumos para el equipamiento interno; y el Gobierno nacional construyó la estructura modular. El presupuesto del edificio asciende a unos $4 millones de dólares, y la parte que aún falta completar es la de Provincia. En las últimas semanas llegaron algunas camas -el hospital contará con un total de 72-, las cuales no serían de muy buena calidad, según advirtieron desde el Ejecutivo local.

Además, todavía falta completar la llegada de tubos de oxígeno, indispensables para la apertura del lugar. Sobre las causas de esta situación, el director del HIGA, Gustavo Galván, precisó que las dilaciones se dan porque “otras zonas de la provincia de Buenos Aires están en una situación más difícil” respecto a General Pueyrredon, por lo que se priorizan los insumos para los distritos del AMBA.

 

Transporte y una respuesta “no alentadora”

Mientras los empresarios del transporte reclaman un incremento de $25 a $43 del boleto, el Municipio impulsa gestiones para que Provincia y Nación revean el sistema de subsidios. En ese marco, el subsecretario de Transporte bonaerense, Alejo Supply, estuvo en La Feliz, donde descartó de plano una ayuda provincial.

“La Municipalidad tiene la posibilidad de colaborar desde sus arcas”, consideró. La evaluación no cayó bien en el oficialismo. “La respuesta de Provincia no es muy alentadora”, se planteó desde la UCR en el Concejo Deliberante.

 

La carta de los gastronómicos a Kicillof

A través de una misiva enviada a La Plata, las principales entidades gastronómicas volvieron a solicitar a Axel Kicillof retomar la actividad, luego de que el mandatario no permitiera el regreso  del sector. En la carta se remarcó “la angustiante situación que se atraviesa”. Y sentenciaron: “Nuestro pedido no es caprichoso. Creemos que la situación de la ciudad amerita la apertura, toda vez que el comportamiento ciudadano, su infraestructura y las medidas emanadas de las  autoridades la han colocado en una situación epidemiológica que lo permite”.