PREOCUPACIÓN
29/06
El delito sigue en aumento: el caso del barrio Las Dalias
Los vecinos denuncian que hay tiroteos constantes, además de calles en mal estado y falta de luminarias. Piden respuestas del Municipio. El rol de Darío Oroquieta y el Foro de Seguridad en el conflicto.

La crisis desatada por la pandemia del coronavirus trajo como consecuencia un incremento en el delito en distintos barrios de General Pueyrredon.

Y Las Dalias no es la excepción. En diálogo con La Tecla Mar del Plata, y luego de que la situación fuera anticipada por el portal Cazador de Noticias, Natalia, integrante de la Sociedad de Fomento Fray Luis Beltrán, expuso sobre el incremento de la inseguridad que aqueja a los vecinos.

“Estamos en un momento muy complicado, varios vecinos han sufrido robos. Los hechos suelen darse durante la noche. Además, escuchamos tiroteos cerca de la medianoche y hasta las 2 de la mañana”, explicó. 

Según precisó la vecina, en el barrio hay un enfrentamiento entre bandas que genera estos tiroteos, lo que pone en peligro la vida del vecindario.

En relación al diálogo con la Policía, Natalia detalló que desde la Sociedad de Fomento se han contactado con la Comisaría 15, la más cercana al barrio, pero que en varias ocasiones no obtuvieron respuesta. Según la versión de los agentes de seguridad, en reiteradas ocasiones “no registraron” las llamadas al 911. Y, cuando lo hacían, llegaban tarde, luego de los tiroteos. “Son los mismos vecinos que viven dentro del barrio y vuelven a meterse a sus casas, entonces no los agarran cuando están disparando”.

De todos modos, la vecina planteó que, a raíz de este tipo de denuncias que se han hecho en los últimos días, la presencia de la policía ha aumentado. Aunque esto suele ser momentáneo, no sostenido en el tiempo.

A esta situación se suman las fallas en la infraestructura, ya que en Las Dalias hay poca iluminación y calles intransitables, lo que dificulta el ingreso de patrulleros o que, en caso de que lo hagan, se averíen. El reclamo fue elevado al Municipio en marzo. En aquel entonces, hubo una reunión con el subsecretario de Gobierno, Julián Mascitti, antes del comienzo de la cuarentena:

 “Le planteamos el tema de la seguridad, sumado a que en el barrio no hay luces, con muchos sectores oscuros, y las calles rotas. Por ahora, no hubo respuestas. El barrio está peor. Lo que sí nos avisaron es que van a arreglar una de las calles principales nada más”.

El incremento del delito es una realidad que deberá enfrentar el titular de Seguridad, Darío Oroquieta. El funcionario atribuyó esta realidad, días atrás, a la pérdida de 500 agentes federales en la comuna. Sin embargo, otros ejes de prevención afloran en este escenario, como la puesta en condiciones de los barrios, que tienen caminos en malas condiciones y falta de luminarias que generan un caldo de cultivo para los ilícitos.

Según precisó la vecina, más allá de Mascitti, no hubo contactos con otros funcionarios municipales, y mucho menos del área de Seguridad. Tal como adelantó este medio, la semana pasada Oroquieta oficiliazó la creación de la Patrulla Municipal, órgano creado con el objetivo de implementar  “programas de seguridad comunitarios, prevención de ilícitos e infracciones, promover el desarrollo de estrategias que tiendan a optimizar la seguridad pública e interactuar con otras áreas de Gobierno”.

Sin embargo, estas tareas no se han cristalizado en barrios como Las Dalias todavía, donde, según apuntó Natalia, la inseguridad no aumentó a partir de la flexibilización de la cuarentena, sino al comienzo de la misma, desde hace más de tres meses. A la par de ello, se suma lo que ocurre con el Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito (CEMAED), que no emite reportes periódicos sobre el mapa del delito desde noviembre de 2019. Un insumo esencial para establecer políticas de prevención.

La falta de apoyo político y de financiamiento han minado la funcionalidad del área: de las 13 personas que había trabajando en el CEMAED cuando se creó, hoy hay una sola. 

En tanto, el caso de Las Dalias también expone al Foro Municipal de Seguridad, que tampoco brindó apoyo en la situación denunciada. Fundado a mediados de 1997, con la concepción de que “es un derecho de los habitantes y un deber de su Gobierno promover la efectiva participación comunitaria en la elaboración, implementación y control de las políticas de seguridad pública”.

Sin embargo, con el tiempo se fue perdiendo el espíritu, algo que se profundizó bajo el gobierno de Carlos Arroyo. Sin recursos ni injerencia, el Foro devino en una mera reunión vecinal mensual sin incidencia alguna en las políticas locales en materia de seguridad.

Esto también se ve expuesto en Las Dalias, donde desde la Sociedad de Fomento plantearon no haber tenido diálogo con el Foro en estos meses de inseguridad creciente.

Las limitaciones de este órgano también se evidencian en su composición. De acuerdo a la Ley 12.154, también debería participar del mismo el propio intendente o un representante designado por éste, miembros del Concejo Deliberante conforme a criterios de proporcionalidad en la representación partidaria e incluso representantes de instituciones religiosas. Nada de ello ocurre actualmente.

El resultado es que afecta a las funciones que le fueron encomendadas al Foro, como la intervención en las cuestiones y asuntos atinentes a la seguridad pública municipal; la evaluación del funcionamiento de las Policías de la Provincia; y la intervención en los planes de prevención de actividades y hechos delictivos vulneratorios de la seguridad pública, entre otros.